Claudia Shapiama llegó a Lima a los 17 años desde San Martín. Hace apenas una semana logró lo que siempre había soñado: estudiar y obtener su título. A casi diez años de llegar a la capital, recuerda con mucha claridad que trabajó en una juguería, pelando frutas, limpiando los baños y atendiendo a clientes inconformes con su pedido.
Ese trabajo le permitió mantenerse a sí misma y enviarle dinero a su abuela, quien la crió. Sin embargo, cada año que pasaba, sentía la necesidad de estudiar. Soñaba con tener su propia marca de ropa y fue con esa ilusión que una amiga le recomendó el CETPRO “Los Libertadores”. Claudia no lo pensó dos veces y decidió estudiar la carrera técnica de textil y confección.